Frida Kahlo (1907-1954) - centro de investigación en estudios de la mujer
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Frida Kahlo (1907-1954)

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por Eida Martínez Rocha


Algunos datos biográficos

Nace el 7 de julio de 1907 en Coyoacán, centro geográfico de la capital mexicana. Su papá era un emigrante alemán, Guíllermo Kahlo, fotógrafo y con padecimientos de epilepsia que le producían ataques cada mes y medio. Gustaba del piano y la música clásica y, a pesar de cinco hermanas más, es con Frida con quién se identifica; estimulaba su curiosidad y apasionamiento por las piedras, flores, pájaros, insectos, en conversaciones y recorridos lentos por los bosques. Su madre, Matilde Calderón, de Oaxaca, era sencilla y guapa pero no transcendió su rol de ama de casa.

Tiene 6 años cuando le da poliomelítis, y pasa sus primeros nueve meses encerrada en su cuarto. Una pierna le quedó delgadita, pero su figura era tan ligera y viva que muchos testimonios sobre ella dicen que parecía danzar o volar, no obstante el uso de botitas desde los 7 años la hacen una niña distinta y solitaria. Hay muchos de sus cuadros que evocan esa soledad infantil que recrudece en varias épocas de su vida adulta: «Diego estoy sola, Diego ¿dónde estás?»[6] escribe en su diario reiteradamente.

En 1925, a sus 18 años un autobús en el va con su novio, Alejandro Gómez Arias, compañero de la Preparatoria donde asistía, choca con un tren. «Fue un choque raro. No fue violento sino silencioso y pausado, y dañó a todos: más que a nadie, a mí» (notas de su diario)[7].

Las consecuencias de este accidente marcan el resto de su vida, 29 años más que se convierten en una lucha por afirmar la alegría y la esperanza en medio de constantes dolores y la amenaza permanente de la muerte.

“Su columna vertebral se rompió en tres lugares de la región lumbar, se fracturó la clavícula y la tercera y cuarta costilla. Su pierna derecha sufrió once fracturas y el pie derecho fue dislocado y aplastado. El hombro izquierdo estaba fuera de lugar y la pelvis rota en tres sitios. El pasamanos de acero la atravesó a la altura del abdomen: entró por el lado izquierdo y salió por la vagina”.[8]

Fue una de las treinta y cinco mujeres que entraron a la Escuela Preparatoria anexa a la UNAM, donde asistían 2000 varones, y que recién se abría a aceptar mujeres. Como estudiante fue una joven irreverente y ahí conoce a Diego de Rivera, de 36 años, cuando éste es contratado para hacer un mural en el anfiteatro Bolívar de la Preparatoria.

A los 22 años (1929), después de su accidente y el período de convalescencia, comienza a pensar en la pintura y pinta con pasión hasta 3 meses antes de morir.

En 1928 termina su relación con Alejandro, sufre mucho por ello, y tres meses después se enamora para siempre de Diego después de haberse integrado al Partido Comunista Mexicano por iniciativa propia e identificación con su pueblo. Diego era el Secretario Político. Se casan en 1929. «El elefante y la paloma», «La bella y la bestia» decía su padre. Diego era alto, gordo y pintoresco, le encantaba hablar mientras pintaba y se parecía a una rana, usaba balandranes y botas y fue también, por su personalidad, concepción del amor y fama de genio, un mujeriego incorregible.

De Frida hay millones de cosas que decir. Imposible enumerar sus amantes por ejemplo Trosky, Isamu Noguchi, Jackeline Breton, Nicolás Muray, Alejandro y un pintor español refugiado en México con quien mantiene una intensa relación hasta 2 años antes de morir y que fue su último amante masculino; sus amigas y amigos como Pablo Neruda, André Breton, Tina Moddotti, Picasso, Henry Ford; en abundancia también fueron sus gustos y disgustos, obsesiones, desarraigos, soledades, lágrimas, cartas, bailes, coqueteos, médicos, enfermeras, hospitales, bastones, sillas de rueda, corsés, muletas.

Todo en ella fue intenso y todo también lucha constante con ella misma. Gustaba vestirse con el traje regional de tehuana y arreglar su pelo y rostro de la misma manera, amaba a Stalin y Malenkov, los espejos que abundaban en su casa, las muñecas fabricadas por ella y a quienes hacía actas de nacimiento.... amaba ¿cuánto más?: flores, mariposas, piedras... Hayden Herrera hace una descripción física de Frida muy especial:

“Era casi bella, y sus pequeños defectos sólo servían para intensificar su magnetismo. Sus cejas formaban una línea continua a través de la frente, y la sombra de un ligero bigote enmarcaba la boca sensual. Tenía los ojos oscuros y almendrados, con las comisuras exteriores prolongadas hacia arriba. Las personas que la conocieron bien dicen que esos ojos resplandecían de inteligencia y humor. Algo en la franqueza penetrante de la mirada hacía que sus visitantes se sintieran desenmascarados, como si los estuviera observando un celote”[9]

Elementos del contexto político y cultural que Frida vivió. Los más transcendentales

La Revolución mexicana, tan cruenta como la hemos conocido y más, estalló en 1910 (a sus 3 años). Pascual Orozco y Pancho Villa en Chichuahua, sublevaciones por todos lados, Emiliano Zapata en Morelos. En 1911 cae y es exiliado el dictador Porfirio Díaz, pero los continuos derramamientos de sangre continúan hasta 1920 que toma el poder Alvaro Obregón. En el contexto internacional Frida vive las dos primeras guerras mundiales (1914-1918 y 1939-1945 respectivamente); se lanza el primer cohete al espacio (Spunik I) y Hitler tiene «guardaditas» unas cuantas bombas nucleares, pero es Truman como presidente de Estados Unidos quien revela al mundo la existencia de las mismas con el horror de la destrucción de Hiroshima y Nagasaki el 6 y 9 de agosto de 1945 respectivamente, se provoca el rendimiento japonés y se concluye la segunda guerra mundial.

La muerte de Stalin en 1953 estremece a Frida; le sucede Malenkov quien también se convierte en su ídolo político.

México nacionalista, como Teotihucán, el Popo y el pulque, lucha por su identidad, busca sus raíces en la música, el baile, la pintura, sus ritos; sus intelectuales son rebeldes y sus artistas apasionados las 24 horas por vivir «su» México sin la influencia francesa o española.

Mientras «en algún lugar de Nicaragua» Sandino dirige un «ejército de locos y poetas» que cantan La Adelita mientras avanzan en las montañas de las Segovias, conocido en el mundo y apoyado en su lucha contra una dictadura también conocida por humillante, despótica y grotesca. Culturalmente se hacen famosos los ballets rusos que irrumpen con éxito en Europa, se publica el Manifiesto Muralista por Siqueiros y Rivera, se da la primera exposición subrealista en París y Vasconcelos escribe La raza cósmica, mientras Virginia Woolf termina Al faro e Isadora Duncan muere en Francia después de realizar su sueño de danzar en Moscú. Strawinsky está en el apogeo de sus conciertos en Berlín y Máximo Gorki define el «realismo socialista» como la única orientación literaria autorizada en la URSS. Picasso termina Guernica y André Breton llega a México para estar en la primera exposición del subrealismo en la Galería de Arte Mexicano. Nace la filosofía existencialista en Francia.

No hay duda: la vida sobreabundante, creativa, sugestiva, incontrolable. Frida conoce en sus frecuentes viajes a París y New York, y menos frecuentes a Polonia, Checoslovaquia, Moscú y en el propio México, a la mayoría de estos personajes políticos y culturales que protagonizaron esa época.

Ver en línea : Frida Kahlo, pata de palo

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